Moldeo por compresión de inyección

El moldeo por inyección y compresión (MCI) es un innovador proceso híbrido que combina las ventajas del moldeo por inyección y del moldeo por compresión. El objetivo principal de este proceso es reducir la tensión interna y minimizar el alabeo, al tiempo que se mejora significativamente la precisión dimensional y la calidad de la superficie de las piezas moldeadas.

A diferencia del moldeo por inyección convencional, en el proceso de moldeo por compresión e inyección el molde no se cierra por completo inicialmente. En su lugar, se inyecta plástico fundido en la cavidad aún parcialmente abierta. Sólo después, un movimiento de compresión controlado cierra el molde por completo, distribuyendo la masa fundida uniformemente bajo presión y comprimiéndola en la geometría final. Este método se denomina a veces inyección por compresión.


Ventajas del moldeo por inyección-compresión

Mayor precisión dimensional

La distribución uniforme del material durante el moldeo por compresión plástica reduce las tensiones residuales y garantiza una reproducción extremadamente precisa de los detalles más finos, lo que resulta ideal para componentes con tolerancias ajustadas.

Menos alabeo y contracción

Debido a la ausencia de una fase de presión de mantenimiento convencional, el plástico se enfría con poca tensión. Esto reduce drásticamente el riesgo de alabeo o marcas de hundimiento, especialmente en materiales con alta contracción como POM, PET, PA o PBT.

Menor fuerza de sujeción requerida

El proceso utiliza la unidad de cierre de la máquina de forma más eficiente. Esto lo hace especialmente adecuado para piezas grandes o de paredes finas en las que el moldeo convencional requeriría una fuerza de cierre excesiva.

Reducción de la tensión interna

La menor presión y el flujo uniforme del material dan como resultado componentes de baja tensión, una ventaja crucial para las piezas dimensionalmente sensibles fabricadas con termoplásticos.

Calidad superior de la superficie

El moldeo por inyección y compresión proporciona una reproducción de alta fidelidad de las texturas superficiales finas, lo que lo convierte en el proceso preferido para los componentes plásticos decorativos u ópticos.

Aplicaciones típicas del moldeo por inyección-compresión

  • Carcasas técnicas de pared delgada o de gran superficie
  • Componentes ópticos y funcionales en automoción o electrónica
  • Piezas de precisión y componentes estructurales con tolerancias estrechas

Materiales para el moldeo por inyección-compresión

El proceso es ideal tanto para termoplásticos estándar como de alto rendimiento. Materiales como el PEEK, el PEI o el PPSU se benefician de las suaves condiciones de procesado del moldeo por compresión e inyección, que preservan sus propiedades mecánicas y su estabilidad dimensional.

Cuándo elegir el moldeo por inyección-compresión

Recomendamos el moldeo por inyección y compresión siempre que los componentes de alta precisión fabricados con termoplásticos requieran la máxima estabilidad dimensional, bajas tensiones internas y superficies perfectas. El carácter híbrido del moldeo por inyección y el moldeo por compresión lo convierte en una alternativa eficaz y económica para producir componentes de plástico de alta calidad, especialmente en diseños exigentes, a gran escala o de paredes finas.

Alemania