Reducir la huella de carbono de nuestros productos (PCF, por sus siglas en inglés) es un ámbito de actuación prioritario en el camino hacia la consecución de nuestro objetivo de emisiones netas cero. En el caso de los plásticos de alta temperatura, los cambios en los parámetros de transformación —como las temperaturas de proceso necesarias— a menudo solo son posibles de forma limitada sin comprometer los requisitos necesarios del material y de calidad.Por ello, estamos analizando y aplicando medidas, especialmente en nuestros procesos de producción: el uso de energías renovables, las inversiones destinadas a mejorar la eficiencia energética de nuestras instalaciones y el desarrollo y la evaluación de materiales alternativos. Cuando resulta técnicamente adecuado y apropiado para una aplicación específica, estos incluyen materiales que contienen una proporción definida de material reprocesado o un componente de origen biológico. Publicamos las cifras clave, los proyectos y los avances actuales en nuestro Informe de sostenibilidad. Estas medidas contribuyen a la consecución de nuestro objetivo de emisiones netas cero para 2046, validado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi).
Se entiende por balance de biomasa la incorporación de materias primas orgánicas procedentes, por ejemplo, de residuos de cocina, residuos agrícolas o residuos de la industria maderera. Mediante un proceso químico, estos materiales se transforman en monómeros de origen biológico, que posteriormente se mezclan con monómeros de origen fósil y se transforman, mediante las mismas reacciones químicas, en polímeros, al igual que en el caso de los productos exclusivamente fósiles. La mezcla resultante, compuesta tanto por monómeros de origen biológico como por monómeros de origen fósil, se clasifica como un producto con balance de biomasa.
La diferencia entre el balance de biomasa y el balance de masas radica en el origen de las materias primas. Los productos con balance de biomasa utilizan materias primas orgánicas, mientras que los productos con balance de masas pueden utilizar, entre otras fuentes, monómeros procedentes del reprocesado químico de plásticos, mezclados con monómeros de origen fósil durante la producción.